Qué ver, hacer y visitar en Minsk

Minsk es un bastión vívido de lo que fue una vez la Unión Soviética, el aroma y el recuerdo de esta super potencia aun está impregnado en las calles de esta ciudad. Bielorrusia no hace mucho era un país poco conocido por sus estrictas normativas que regulaban el turismo, por ende, por supuesto esto afectaba a su capital, Minsk. A consecuencia de ello, la estructura y la esencia de lo que una vez fue la Unión Soviética se ha mantenido en la ciudad, se puede ver muy bien en su estructura y edificios que parecen atrapados en esa época. Afortunadamente las leyes y la burocracia al turismo se han ido suavizando en los últimos años, que aunado a la historia que se respira en la ciudad, la han convertido recientemente en un destino muy buscado en el este de Europa. Hoy, en Casa del Viajero vamos a mostrarte los lugares turísticos y las actividades más destacadas en un viaje a Minsk, la capital de Bielorrusia.

Qué ver en Minsk

Atracciones turísticas y actividades más destacadas en Minsk

Para comenzar, te hablaremos de los sitios turísticos más emblemáticos que tienes que ver si vas de viaje a Minsk:

Las puertas de Minsk

Posiblemente este majestuoso edificio de imponentes dimensiones sea el lugar más emblemático de toda la ciudad. Posee una arquitectura al más puro estilo estalinista. Lo llaman así debido a que la posición de sus dos hermosas torres, dan la sensación de pasar por una gran puerta a una ciudad que muestra lo que una vez fue la gloria de la superpotencia de oriente, la Unión Soviética. En aquella no muy lejana época fue un edificio gubernamental, hoy en día trabajan oficinas y tiendas de todo tipo.

Puertas de Minsk

Iglesia de San Simón y Santa Helena

También llamada la Iglesia Roja. Se trata de un hermoso edificio que a lo lejos parece sacado del cuento de Hänsel y Gretel, pues su tonalidad color galleta obscuro, techo de tejas rojas y decorado con marcos blancos lo hace parecer como si estuviese hecho de jengibre. El mismo se encuentra ubicado en la Plaza de la Independencia y se trata de una iglesia católica construida en un estilo arquitectónico neorromántico. Es un lugar que atrae tanto a turistas que hacen peregrinaje como a amantes del arte, pues el estilo arquitectónico y la manera en que está decorada la iglesia es muy llamativa a la vista. Si visitas Minsk, no puedes dejar de visitarla, al menos una selfi te tienes que tomar frente a esta hermosa estructura.

Iglesia de San Simón y Santa Helena

La Isla de las Lágrimas

Se trata de una isla artificial, a la que puedes llegar cruzando un puente sobre el río Svislassch. En su centro, se encuentra un monumento que consta de una serie de esculturas que rinden homenaje a los soldados del país que fallecieron en distintas guerras de la época soviética, entre ellas la escultura de un ángel que es capaz de transmitir al espectador la tristeza de las vidas que se perdieron en estas batallas y nos lleva a la reflexión.

La Isla de las Lágrimas

El Museo Estatal Bielorruso de la Gran Guerra Patriótica

Se trata de nada más y nada menos que de uno de los primeros museos de la Segunda Guerra Mundial en abrir sus puertas en Europa, incluso antes del término de la propia guerra en Europa. Fue inaugurado en octubre de 1944 y la mayoría de su exposición cuenta la historia de la ocupación de los nazis en la ciudad de Minsk y el país en general, además de mostrar equipos de guerra utilizados en dicha época.

Museo Estatal Bielorruso de la Gran Guerra Patriótica

La Plaza de la Independencia

Una plaza al más puro estilo soviético con edificios estalinistas, y cuya extensión es incluso superior a la de la Plaza Roja en Rusia. Es menester destacar, que frente al ayuntamiento de la ciudad se conserva una estatua del líder soviético Lenin, por lo que venir aquí es dar un increíble salto en el tiempo, a la época donde la superpotencia aún controlaba la ciudad.

Plaza de la Independencia Minsk

Otras actividades para hacer en Minsk

Por otra parte, los monumentos y edificios emblemáticos no son el único atractivo turístico de Minsk. Te hablaremos también de otras actividades complementarias que te pueden interesar si visitas esta ciudad:

Probar la comida típica de Minsk

Como es de costumbre, aquí en Casa del Viajero le damos un espacio muy importante a la gastronomía ya que consideramos que es algo imperdible y enriquecedor en cada viaje. La comida de Minsk no es la excepción, su gastronomía como era de esperarse está fuertemente influenciada por la cocina rusa y ucraniana, añadiendo por supuesto las peculiaridades de cada zona en Bielorrusia. La carne se ve en abundancia, sobre todo preparada en filetes sazonados con especias. Tampoco olvides probar la sopa de carne borsch, o la abundante variedad de comidas cuyo ingrediente principal son las setas acompañadas de distintos tipos de salsas.

Comida típica de Minsk

Visitar la Ópera Nacional de Minsk

¿Y que sería de un viaje sin disfrutar de alguna experiencia cultural del lugar? El edificio sede de la Ópera Nacional de Minsk brilla a lo lejos, y lo decimos tanto literal como figurativamente. De día la luz solar se refleja en su predominante color blanco como si de un palacio olímpico se tratase y su estilo arquitectónico resulta muy atractivo para los visitantes, pues un edificio tan imponente como este no es algo que se vea a diario. Disfruta de la ópera y otros eventos musicales en este antiguo pero refinado lugar.

Ópera Nacional de Minsk

Los espacios verdes de Minsk

Los viajeros no siempre buscan la extravagancia, el lujo o la visita constante de monumentos en sus viajes. A veces lo que buscamos es la tranquilidad y la relajación que solo la naturaleza puede brindarnos. Minsk cuenta con espacios verdes que cumplen perfectamente con esta función. Recomendamos sobre todo si quieres una experiencia más pacífica visitar el Parque Victoria, un lugar perfecto para alejarse del ajetreo de la ciudad y respirar aire fresco. Aquí puedes recorrer los alrededores de un lago, alquilar barcas para navegarlo tranquilamente y hasta pescar, cosa que no permiten en cualquier parque para donde vayas.

Parque botánico de Minsk

Mapa de Minsk

Mapa de Minsk

A todo esto que hemos visto, podemos concluir que Minsk es una ciudad que no decepciona. Es un punto de interés para los viajeros que quieran aprender sobre la historia eslava y muy especialmente la época soviética, albergando los edificios estalinistas que recuerdan a una época que aún se respira en el aire y cuya esencia aún sigue viva en esta ciudad. Tanto la era soviética como la Segunda Guerra mundial son cosas que marcaron profundamente a Europa, sobre todo a la parte oriental, y en una visita a Minsk esto es algo que no podrás dejar de percibir y te causará un gran impacto aprender de estos eventos tan significativos. No porque sea una ciudad donde aún persiste la esencia de esta parte tan vital de su historia quiere decir que se viva de la misma manera. Como hemos mencionado al principio, la ciudad ha tenido su proceso de transformación, se ido modernizando y centrándose cada vez más en el turismo. Incluso si no tienes interés en la parte histórica, la vida nocturna, discotecas y restaurantes de la ciudad te dejarán una muy buena experiencia. Minsk, un lugar increíble y que no muchos han descubierto.

Escudo de Minsk

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